El mocochinchi se prepara al destilar durazno y agregarle almíbar, lo que produce una bebida muy refrescante y sabrosa. Pese a ser un producto elaborado del ingenio nacional, sus componentes no son propios de Bolivia. El durazno es un fruto proveniente de Asia, de China en particular, y llegó al continente americano de la mano de la conquista española.

Queda registrado en los libros de historia, que el durazno llegó al virreinato del Perú a finales del siglo XVI, y de ahí siguió su rumbo hasta llegar a tierras bolivianas. El durazno se adaptó bien al clima de Bolivia y su producción siempre ha sido muy buena.

Para que el producto quede listo, se debe deshidratar los duraznos, técnica que se incorporó en la cocina mundial gracias a los conocimientos de los árabes, quienes desde hace milenios, dominaron la forma de sacar provecho a los alimentos y así conservarlos por más tiempo.

Esta bebida se volvió muy conocida en el mundo, debido a unas declaraciones del entonces presidente de Bolivia, Evo Morales en 2012, el cual dejo ver que el mocochinchi le pondría fin al dominio que tiene Coca-Cola en el mercado nacional (y mundial). Quizás se quería repetir la experiencia de McDonald, que había cerrado sus puertas ese año, pero pocos años después la cadena de hamburguesas decidió reabrir.

Algo interesante en el asunto de enfrentar a estas bebidas, es el hecho de reconocer que la bebida estadounidense está hecho, entre otros ingredientes, con la hoja de coca que es un rubro boliviano, en comparación del mocochinchi, cuyo ingrediente es de origen asiático. De cualquier manera, sean ustedes, usuarios, quienes tomen el veredicto.