Una vez que terminamos de cocinar nuestro plato, nos enfrentarnos a un problema que generalmente se da a la hora de servir nuestro plato: mantener la preparación caliente para los comensales. Todos sabemos que no puede haber nada peor que debamos servir una preparación fría gracias a alguna demora.

Particularmente en Bolivia, la región de occidente es demasiado fría y eso representa una molestia a la hora de servir los alimentos, ya que antes de llegar el plato a la mesa o a nuestro paladar, este se encuentra ya frío. Es frustrante cuando se trata de una cena especial o con invitados.

Este frecuente problema puede ser evitado, solo necesita seguir un par de pasos antes de servir su preparación. Primero debe colocar los platos que utilicará dentro del horno. Espere a que estén calientes y sáquelos con cuidado, use guantse para evitar quemarse. El tiempo que pase entre servir los platos, llevarlos a la mesa y esperar a algún comensal, es tiempo suficiente para que el plato esté a una temperatura propicia para el comensal.

A veces uno desea probar una pequeña ración más, pero para entonces ya todo está frío. Lo mejor para prevenir eso, es mantener todas las preparaciones en el horno caliente. También considere mezclar algunos alimentos en una sola olla (excepto salsas, debería combinar alimentos como papa y arroz), luego introduzca la olla en el horno.