Bolivia es reconocido por ser un país donde las tradiciones navideñas están muy enraizadas en el pueblo, donde predomina el cristianismo, es por ello que las festividades navideñas son muy importantes y se celebran en familia con cantos de villancicos y platos típicos llenos de aromas y colorido.

La Navidad en los países latinoamericanos llegó con la colonización española, así como con la globalización, donde las costumbres religiosas, culturales, gastronómicas y de marketing influenciaron las tradiciones de los pueblos originarios. Es por ello que se comenzaron a adoptar como propias, celebraciones como la Natividad, la cual se festeja entre otras cosas, con una cena navideña donde la mesa se ve coronada con platos variados impregnados de sabores que son originales de esta época del año.

La Navidad en Bolivia, es una época de mucha fraternidad y tradiciones culturales y religiosas, en donde los hogares se visten de gala para el disfrute de una suculenta cena y el infaltable brindis con bebidas típicas de las festividades. Las cenas de Nochebuena y la de Año Nuevo, en las ciudades de La Paz y Cochabamba, son la ocasión perfecta para disfrutar de la tradicional picana navideña, que sirve como antesala al protagonista de la noche, el famoso y delicioso lechón al horno, el cual se consume como un signo de prosperidad en el hogar. No debe dejar de mencionar la presencia de los ricos buñuelos y una deliciosa taza de chocolate, que sin duda conforman las costumbres autóctonas del país.

El lechón horneado o chanchito, como también se le conoce, es uno de los platos preferidos en la víspera navideña, y generalmente se sirve acompañado con choclo, papas horneadas, ensalada y la tradicional llajua. Para su preparación, la carne de cerdo es sazonada con los sabores inconfundibles y únicos que le dan el ajo, el ají y el comino, sin dejar a un lado el toque especial que le impregnan las hierbas aromáticas como el tomillo y el orégano. Asimismo, la carne debe ser macerada en jugos de frutas y de licor que le aportan ternura y sazón a la carne.

De acuerdo a las tradiciones, para preparar un buen lechón navideño, el secreto está al condimentarlo, para lo cual es importante utilizar ingredientes frescos y cuidadosamente seleccionados, que le aportarán un sabor delicado a la carne, para luego someterlo a un largo proceso de cocción, donde los jugos en los que se ha sazonado, la cocinarán de una forma sensacional.  Tradicionalmente, el lechón era cocinado en hornos de leña, lo cual le confiere al plato un sabor exquisito y único.

Las técnicas para la preparación del lechón al horno, puede decirse provienen de nuestros antepasados, donde los conocimientos ancestrales fueron transmitidos de generación en generación, conservando la esencia del plato, solo basta lucir el tradicional chancho horneado, rodeado con sus mejores acompañantes que lo investirán del protagonismo que se merece en la mesa.

En virtud de resguardar y mantener las tradiciones de la época, los hogares bolivianos, así como los de varios países latinoamericanos, se animan a complacer y disfrutar de las sensaciones, sabores y aromas que hacen honor a las tradiciones culinarias de la época decembrina y con los cuales podrán celebrar una Feliz Navidad.