Desde muy temprano, salen mujeres vendiendo bebidas que prometen alimentar y sanar hechas a base de manzana, linaza y quinua, o las típicas caseritas que ofrecen te, café, sultana a los transportistas con marraqueta con queso o sándwich de huevo. Al medio día encontramos chicharrón, choripán, sándwiches, salteñas, rellenos de papa y tucumanas. En la noche anticuchos, salchipapas y mucho más. 

Pero existe otra comida que es característica de esta ciudad, es la famosa sopita de maní, contrario a lo que muchos creen, realmente no es una sopa, es más bien una porción de fideo retostado, cocido, revuelto con maní molido, servido con pedacitos de chuño y tú puedes elegir si lo comes con huevo duro, salchicha o apanado de carne.

Realmente es algo muy sencillo pero sabroso, sirve como desayuno, media mañana o almuerzo. Es una excelente opción para cuando el hambre apremia y el bolsillo está un poco vacío, ya que por lo general se vende a bs. 5, podría decirse que es un platillo para personas de escasos recursos, pero la verdad es que no hay quien no se lo haya comido en alguna esquina de la ciudad.

El maní es una parte muy importante en la comida nacional, es nutritivo, sabroso, económico, versátil y también se dice que es energizante, vale la pena degustarlo.

Nuestra gastronomía es tan mágica como nuestra ciudad, anímate  y prueba la gran diversidad de sabores que tiene La Paz para ofrecerte.