Sea jugoso, a la plancha, de término medio o bien cocido, difícilmente puede uno resistirse a un asado, no por nada es uno de los gustos más comunes en la cocina boliviana. El lomo es una de las presentaciones de asado más conocidas en Bolivia, y no puede faltar en el menú de la semana. Es por eso que le presentamos una técnica bastante sencilla para dejar sus asados crujientes.

  1. La técnica consiste en reposar la carne en salmuera por una noche, para esto, primero necesita realizar los cortes de carne según el tamaño de su preferencia. Si quiere mantener los asados jugosos, le recomendamos unos cortes de mediano grosor (a mayor grosor, mayor chance de mantener el jugo).
  2. En un plato o recipiente, adecuado para el tamaño de sus carnes, prepare una solución de agua y sal (salmuera). La carne debe estar parcialmente cubierta, y no totalmente sumergida. Si va a asar mucha carne, aumente la cantidad de sal. Deje reposar una noche.
  3. El día posterior a la salmuera, deje chorrear solo un poco el agua de la carne, luego póngala en la sartén ya caliente (también puede ser al horno o parrilla). Tape de inmediato para evitar que le salpique aceite.