Uno de los problemas más frecuentes en la cocina a la hora de preparar un buena plato, se da cuando terminamos con el arroz pegado o masoso, esto suele pasar cuando la cantidad de agua es desproporcional respecto a la cantidad de arroz (demasiada agua), también sucede por no medir bien tiempo de cocción (mucho tiempo al fuego) y a veces simplemente por la calidad del arroz (algunas variedades absorben más agua que otras).

Lo mejor en cualquiera de estos casos, es seguir los siguientes consejos para prevenir accidentes así:

  1. Añada aceite extra a la olla antes de colocar el arroz (una cucharada al menos), mezcle bien antes hasta que el agua empiece a hervir, solo entonces podrá colocar el arroz. El aceite evitará que el arroz se pegue o se vuelva una sola masa.
  2. Si no dispone de aceite, puede utilizar mantequilla o manteca, pero procure no abusar de la cantidad, ya no es muy recomendable usar mucha si prefiere mantener una dieta sana.
  3. Cuando el agua empiece a hervir, vierta un poco de jugo de limón (medio limón por dos tazas). Mueva bien para mezclar el jugo con el arroz y luego tape bien la olla. Para evitar que se impregne el sabor del limón será necesario colar la preparación y repasar con un poco más de agua.
  4. Recuerde que lavar bien el arroz ayudará a desaparecer el almidón de éste mismo, evitando así que se pegue durante la cocción.
  5. A veces olvidamos añadir algún ingrediente extra, como el laurel, orégano o sal, y cometemos el error de abrir la olla mientras el arroz aun está cociéndose, evite hacer esto, solo ayudará a que se el arroz se pegue más. En su lugar, hierva en una pequeña olla aparte él o los ingredientes que haya olvidado añadir. Cuando el arroz esté cocido, vierta el concentrado de los ingredientes que olvidó (no exagere con el agua o terminará volviendo el arroz una masa).