La gastronomía tradicional boliviana se caracteriza por poseer una valiosa riqueza de sabores e ingredientes que se conjugan en deliciosos platos, dignos de cualquier celebración. Por ello, la picana navideña, el pavo relleno y el lechón asado, ocupan un lugar privilegiado en la cena de Nochebuena, momento propicio para compartir con la familia y los amigos, y donde lo más importante es la unión y el amor fraternal.

Bolivia es uno de los países donde, de forma celosa, se conservan sus tradiciones culinarias autóctonas, por lo que los platos típicos están muy arraigados en la cultura del país. Los bolivianos así se definen: apegados a las tradiciones, a su herencia cultural, religiosa y gastronómica... donde lo propio es prioridad ante lo de fuera. Sin embargo, esto no ha limitado la posibilidad de probar e introducir nuevos sabores y adaptarlos en sus platos.

La Navidad en Bolivia, como en todo América, es una de las festividades más importantes del año, en la cual las costumbres navideñas se ven influenciadas principalmente por el legado de la riqueza cultural indígena. Tradicionalmente, se realiza la celebración de la Nochebuena con misas de medianoche y, posteriormente, las cenas navideñas con la presencia de la familiares y amigos, se lucen las comidas típicas acompañadas de un rico ponche navideño.

En la ciudad de La Paz, como cualquier capital de país, se han ido adoptando costumbres culinarias de afuera, como es el caso de uno de los protagonistas de la cena navideña: el pavo relleno. Anteriormente, este plato no tenía mucho arraigo en la gastronomía tradicional navideña de Bolivia, sin embargo, ya muchos hogares bolivianos les reservan un lugar especial. Si bien se ha ido incrementando su presencia en las cenas de Nochebuena y la de Año Nuevo, no ha llegado a desplazar a la reina de la noche, la picana, ya que los bolivianos afirman que, sin picana, no hay Navidad.

El pavo relleno es sinónimo de Navidad en muchos países del mundo, es un plato tradicional que es indispensable en la celebración de la cena navideña. Ha ganado popularidad en Latinoamérica, motivado a las influencias externas que provienen de países de habla inglesa, que lo consideran un símbolo emblemático de sus tradiciones culinarias en estas festividades. Como dato curioso, es importante destacar, que históricamente se ha considerado que este plato es de origen mejicano, por ser el pavo un ave autóctona de esa región, y que fueron los españoles durante la época de la colonia quienes lo llevaron a Europa y lo adaptaron a sus tradiciones y costumbres gastronómicas.

En cada país, hay formas y técnicas para la preparación del plato, por lo que los variados ingredientes utilizados durante su preparación, le aportarán al plato ese sabor único y propio de cada región. Además, cada tradición familiar transmite sus conocimientos y técnicas para la elaboración del pavo relleno navideño, donde la diversidad de ingredientes que se utilizan durante su preparación, le aportan ese sabor diferente y propio, que enaltecerá muchas mesas navideñas, cada uno con la diversidad culinaria que lo caracteriza.

Así mismo, muchos han venido incluyendo este plato en sus menús navideños, ya que la carne de esta ave posee mayores propiedades benéficas para la salud que la carne de cerdo.

Sin embargo, la constante adaptación de nuevas costumbres foráneas, han allanado el camino para introducir estos platos a las tradiciones típicas de esa región.