Historia del platillo

Para conocer cómo surge la idea de consumir una cabeza de cordero, debemos trasladarnos muchísimos años atrás, hacia Oruro, sitio donde incluso actualmente, el platos se prepara con mucha frecuencia.

Es allí donde los famosos «llameros» acudieron con el propósito de vender carne de cordero. En ese punto, todo se vendía a excepción de las cabezas, las cuales eran consumidas por los llameros para no desperdiciar nada de la carne.

Estos, la preparaban y acompañaban con pedazos de pan para saciar su hambre. Y como era de esperarse, dicha acción solía despertar el asco y la indignación de quien los viese en el acto.

Sin embargo, con el tiempo y las distintas temporadas de escasez, las personas comenzaron a darle una oportunidad al curioso alimento. Muchos de ellos gratamente sorprendidos al probar que tenía buen sabor.

Es así como su preparación fue corriendo de boca en boca y evolucionando, hasta expandirse por todo el territorio nacional.

Curiosidades

En los años 2012 se declaró al rostro asado como patrimonio de Oruro, el lugar que le vio nacer.

Originalmente solo se consumía con pan y pimentón picado, pero en la actualidad muchas variaciones han surgido, incluyendo ingredientes como caldo de verduras ají y cebolla, además de los clásicos.

Con el paso de los años se le ha considerado como una herencia del país. Siendo preparado incluso durante festividades religiosas, en las cuales no puede faltar.

Muchas creencias rondan la elaboración de este plato, al cual se le han atribuido una serie de beneficios mágicos, por denominarles de algún modo, como que cuando las mujeres están en periodo de lactancia, puede ayudarles a tener más leche.