La razón por la que el cuidado del hígado es tan importante yace en que prácticamente todo lo que comemos, bebemos, respiramos y absorbemos por la piel es procesado por el hígado para desintoxicar y refinar sus sustancias. De ahí que el hígado es llamado el laboratorio del organismo. Para ayudar a mantener sano el hígado durante nuestra alimentación, es importante tener muchas cosas en cuenta.

Empezando por lo simple, se cita a las frutas, las cuales pueden evitar padecer de males hepáticos. Basta incluirlas en nuestra dieta en forma de zumo, jugo o bien cocidas; las frutas son el alimento ideal para mantener el hígado en vigor. Ya tomando en cuenta alimentos como las carnes, es recomendable consumir las de pollo (sin piel), pescado desgrasado y magras. El caso del aceite se presenta en dos formas, pues lo ideal es usar aceite de oliva (o girasol), pero solo en ensaladas, ya que el aceite cocido resulta pesado para el hígado. La miel de abeja suele recomendarse para guardar tratamientos, sería ideal incluirla en su dieta.

Es importante para su hígado que los alimentos sean fácilmente digeribles, así evita que el trabajo del hígado se sea exhaustivo y permanecerá menos tiempo asimilando cada alimento. Los chocolates, los lácteos, el exceso de condimentos, conservas, y las bebidas con gas representan un riesgo para la salud del hígado, así que considere distanciarse de estos eventualmente.