Generalmente, cuando intentamos preparar unas papas fritas como las que probamos fuera de nuestro hogar, los resultados apenas llegan a aproximarse a lo deseado. Ahora, conseguir esas doradas frituras blandas por dentro, será mucho más simple con este simple consejo.

  • Para empezar, asegúrse de lavar bien las papas y pelarlas sin dejar rastro alguno de cáscara. Luego, corte las papas a la medida deseada.
  • Deje hervir las papas por un rato. Retírelas cuando calcule que están a medio cocer, puede usar un cuchilo y atravesar una, si aun está semi dura, aproveche para sacar todas y escurra el agua.
  • En una sartén u olla con aceite caliente, vierta las papas con sumo cuidado, ya que los restos de agua en las papas provocarán que el aceite caliente salte. Tape la olla o sartén de inmediato y espere hasta que estén completamente cocidas, no debería tardar mucho.

El resultado, son unas papas fritas bien doradas y crocantes que mantienen la ternura en su interior, tal y como muchas veces nos antojamos.