Si usted no es vegetariano, pero ha estado considerando convertirse a ésta disciplina, es muy probable que en ocasiones se haya sentido cierta inseguridad, principalmente por lo complicado que puede ser abandodar su actual dieta para entrar a ésta otra.

Es por eso que preparamos algunos sencillos consejos que ayudarán a su paladar a aceptar el sabor de la cocina vegetariana; antes que nada, debe recordar que no se trata de algo que no haya probado antes, muchas veces hemos disfrutado diversos platos acompañados de ricas y gustosísimas ensaladas, la comida vegetariana solo le propone una nueva variedad de sabores a cambio de prescindir de solamente uno (la carne).

Iniciar la nueva dieta de manera brusca puede ser chocante, y solo lograría una reacción negativa ante este cambio, lo aconsejable es incluir los platos sin carnes en el menú de la semana, empiece con uno o dos días distantes entre sí. Al mismo tiempo, aumente la cantidad de ensaladas en sus preparaciones, procure integrar una mayor cantidad y variedad de ensaladas dándoles algo más de prioridad, de ésta manera, se habituará paulatinamente a los nuevos sabores de la cocina vegetariana, creando mayor empatía hacia ésta. Condimente las ensaladas y acompañamientos como acostumbra sazonar las carnes, pronto encontrará el sabor de su gusto, solo intente jugar un poco más con los sabores y combinaciones mientras prepara y sazona sus ensaladas, puede añadir más frutas si lo desea.

Luego de unas semanas, notará más gusto por los nuevos sabores que le brindan las preparaciones sin carnes, incluso será más hábil elaborando sus platos y condimentándolos a su gusto, ahora puede tranquilamente aumentar el número de días en la semana con el nuevo menú. Finalmente, le será mucho más fácil sustituir las carnes por elementos vegetales. No olvide que también puede acompañar sus platos con cereales y muchos otros alimentos, no es necesario encerrarse únicamente en unas cuantas hortalizas y hojas, procure siempre añadir más vegetales a sus platos.

Muchas personas no-vegetarianas, practican el vegetarismo ocasionalmente, sólo para nutrir su organismo con sustancias más puras, y evitando así obstruir algunos procesos digestivos, como suele suceder con las carnes; otras personas se ven obligadas a hacerlo por cuestiones de salud o recomendaciones médicas. Usted decide si prefiere llevar esta práctica como un sano hábito recurrente, o como una disciplina de por vida.

Unas clases de comida vegetariana le ayudarían mucho a aprender a realizar nuevas y mejores preparaciones, de ésta manera no se sentirá en la incertidumbre cuando desee elaborar un plato vegetariano, y podrá sentir mayor familiaridad con este nuevo tipo de cocina.