El Pique macho o Pique a lo Macho, es un plato de origen cochabambino, muy popular hoy en día en todo el territorio boliviano. Originalmente, la preparación consistía en la combinación de carne picada de res, papas fritas y, principalmente, locoto (ají) cortado en lonjas, la intención era conseguir un plato sencillo, y, sobre todo, picante, para avivar la sed del comensal.

Con el paso del tiempo, la preparación fue adquiriendo más elementos, y la preparación del plato se modificó levemente según el gusto en cada departamento de Bolivia (por ejemplo, en algunos lugares le añaden arroz).

La preparación de éste exuberante plato tomó su primera forma en el Restaurante Miraflores, ubicado en el Prado cochabambino, alrededor del año 1974, cuando la pareja propietaria del lugar, don Honorato Quiñones Andie y doña Evangelina Rojas Vargas, derivó el pedido de recurrentes clientes que consistía en carne picada con locoto y unas algunas papas, en un plato bien consolidado, como lo conocemos hoy. El nombre puede ser una alusión al grado de picante del plato, ya que hay que ser macho para terminarlo; y adquiere lo de pique por ser un plato del cual se pica o recoje cada ingrediente del plato punzándolo.

El Pique Macho, que si bien originalmente era un piqueo para los comensales, apeteció el paladar de la clientela de tal manera que no tardó en hacerse famoso, y poco a poco llegó a otros departamentos de Bolivia, hasta, finalmente, integrarse a la lista de los platos bolivianos más exquisitos y abundantes.