En Bolivia, los mariscos son muy a menudo considerados como la última opción para la mesa, sin duda no por su sabor, claro, sino porque su presencia en los mercados aun no es muy amplia, excepto durante fechas como Semana Santa.

A pesar de esto, nadie duda del placer que puede brindar un buen plato de mariscos. Para convencernos un poco más de lo conveniente que resulta comer mariscos, traemos cinco características nutricionales muy importantes:

  1. Aunque poseen solo una quinta parte de sus proteínas, los mariscos tienen un bajísimo contenido de grasas en comparación al resto de las carnes.
  2. Los mariscos son ricos en vitaminas y minerales, además muchos de ellos contienen bajos niveles de sodio y colesterol.
  3. Tanto los niveles de triglicéridos como la presión sanguínea se reducen con los mariscos. Los síntomas de enfermedades relacionadas con inflamación, artritis y psoriasis disminuyen.
  4. Los mariscos pueden consumirse hasta tres veces por semana, lo que no sucede con el resto de las carnes, las cuáles se recomienda consumir solo una vez a la semana.
  5. Los mariscos ayudan a reducir riesgos de enfermedades cardiacas. Se ha comprobado también que los mariscos prolongan la esperanza de vida después de ataques al corazón. Si usted no es una persona propensa a padecer estos males, puede alegrarse también, pues los mariscos mejoran el funcionamiento del corazón.